Una petición correcta es un buen comienzo, pero una API Verifactu debe validarse dentro del proceso completo de tu aplicación. El plan de pruebas tiene que cubrir los datos enviados, las respuestas y la forma en que el equipo resolverá una incidencia. El resultado esperado debe quedar escrito antes de ejecutar cada caso.
Separa el entorno y las credenciales
Confirma con el proveedor la URL, las credenciales y el alcance de tu entorno de pruebas. La AEAT dispone de un portal de pruebas externas, pero no debes confundirlo con el entorno de un proveedor de API. En API VeriFactu puedes solicitar una empresa de prueba y una API Key mediante el formulario; el equipo tramita la entrega de acceso.
Diseña casos que representen tu negocio
Selecciona las operaciones que utiliza tu software y prepara datos ficticios coherentes. Para cada caso, registra la solicitud, la respuesta esperada y la comprobación final en tu aplicación. Usa la documentación y las colecciones Postman como punto de partida y adapta los datos a tu caso. Evita convertir una prueba técnica en una emisión real por utilizar una configuración equivocada.
- Autenticación válida y credenciales incorrectas.
- Documento con datos completos y validación rechazada.
- Consulta del estado tras enviar una operación.
- Interrupción de red con resultado inicialmente desconocido.
- Recepción repetida de una notificación, si utilizas webhooks.
Comprueba la recuperación, no sólo el envío
Simula que tu aplicación pierde la respuesta después de una petición. Antes de reenviar, debe poder buscar las referencias conservadas y consultar lo que permita la API. Verifica también que una incidencia aparece en la pantalla adecuada y no queda escondida en un registro técnico que nadie revisa.
Prepara una salida a producción controlada
Define quién valida los resultados, quién cambia la configuración y cómo se supervisarán las primeras operaciones. Conserva las pruebas como regresión para futuras actualizaciones. El paso a producción debe incluir una revisión de permisos, credenciales, copias de seguridad y gestión de incidencias, además de la confirmación técnica del proveedor.